AI Applied Solutions & Systems Building
Ese es el nombre técnico y esa es la frase llana, y van siempre juntas. Agentic Project no es una agencia web ni una empresa de inteligencia artificial: miramos cómo trabaja un negocio, encontramos por dónde se le escapa el tiempo o el dinero, y construimos el sistema que lo elimina. Después nos quedamos operándolo, que es la parte que casi nadie hace.
El cliente nunca compra inteligencia artificial. Compra menos trabajo manual, más reservas, un proceso que deja de vivir en una hoja de cálculo o una imagen que está a la altura de lo que hace. La tecnología aparece al final de la conversación, nunca al principio.
Lo que construimos —sistemas, agentes, APIs propias, integraciones— no tiene código postal. Un proceso manual duele igual en Granollers que en Rotterdam, y el sistema que lo elimina es el mismo.
Lo que sí tiene código postal es la prueba. Antes de escribir a ningún negocio se revisa su ficha con datos públicos, uno a uno: más de 250 en el Vallès Oriental. Y el primer sistema de reservas por voz se montó aquí, para un restaurante de aquí.
Esos casos son evidencia, no techo. Están donde están porque es donde se empieza cuando se quiere poder ir a ver al cliente en coche.
La frase que lo resume
El sistema que te vendemos es el mismo con el que te hemos encontrado a ti. Y si falla, lo pagamos nosotros primero
Hay una forma de ordenar las piezas que decide si dentro de un año se puede cambiar una sin romper las otras. Tiene nombre —arquitectura API-led— y significa una cosa muy simple: nada habla directamente con la base de datos. Todo pasa por una puerta que decide quién eres y qué puedes hacer.
Lo que hace que esto valga no es el dibujo. Es que un agente no puede gastar más de su tope, ni tocar un dato que no le toca, aunque se lo pidas. El límite está en la puerta, no en la buena voluntad del agente.
La base de datos y la API que la guarda. Multi-cliente desde el primer día: cada cliente sólo puede ver sus filas, y eso lo impone la base, no una comprobación en el código que un día se olvide.
La pasarela por la que sale todo el tráfico hacia fuera. No reparte direcciones: llama por ti. Las credenciales no salen del recinto, cada salida deja constancia con su coste en euros, y hay un tope antes de gastar.
El panel, el CRM, la web. Un solo botón para agentes de motores distintos, y cada uno declara qué profundidad puede enseñar en vez de fingir una traza que no tiene. Las ejecuciones sobreviven a cerrar la pestaña.
La consecuencia práctica, que es lo único que le importa a un cliente: cambiar de proveedor es tocar un fichero. Ni los agentes ni el CRM saben quién hay detrás.
| Capa | Qué usamos | Por qué esa y no otra |
|---|---|---|
| Datos | Supabase, región UE, con permisos por fila en todas las tablas | Los datos no cruzan el Atlántico, y el aislamiento entre clientes lo impone la base |
| APIs propias | Python con FastAPI, en contenedores, detrás de un proxy inverso con TLS | Cuatro servicios en producción sobre servidor propio. La API que guarda la clave maestra no publica ni un puerto |
| Web pública | Vercel, región de Fráncfort | Rápida, europea y desplegada en cada cambio |
| Automatización | n8n autoalojado | El motor es nuestro. No dependemos de la tarifa de nadie ni de que un servicio cierre |
| Modelos | Claude, con el tamaño elegido por tarea y tope de gasto obligatorio | Medimos el consumo real: el 58 % de una factura era releer el mismo preámbulo. De ahí salió la regla |
| Avisos | Telegram y correo | Llega al móvil sin abrir nada. Un aviso que hay que ir a buscar no es un aviso |
Montar algo que funcione el primer día lo hace mucha gente. Lo difícil es que siga funcionando en marzo, cuando nadie lo mira. Estas cuatro reglas están en el código, no en un folleto.
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convence.Y una quinta que no es técnica: el primer paso es el diagnóstico. A veces la conclusión es que no nos necesitas, y decirlo también forma parte del trabajo.
Base de datos y alojamiento en servidores de la Unión Europea, sin coste extra. Si un proveedor no puede garantizarlo, no entra en el proyecto.
Política de privacidad, aviso legal, política de retención y contrato de encargado de tratamiento. Van con el sistema, no se facturan aparte.
Desde el 2 de agosto de 2026, un sistema que habla con una persona tiene que declarar que es una inteligencia artificial. Cuando hay un agente de voz o de chat, el aviso va cosido de serie.
Antes de que nada llegue a un modelo de lenguaje se quitan los datos personales. Y todo lo que hace el sistema deja rastro: si un cliente pregunta qué pasó el día 12, hay respuesta.
No de un plan de empresa. De alguien que se negaba a usar inteligencia artificial, de un negocio que vio hundirse sin saber construir nada, y de seis fallos propios con fecha. Está contado entero, sin humo, en Nuestra historia.